Retratar al Sr. Rob fue todo reto, ya que con sus pocos días tenía muy claro lo que quería y lo que no estaba dispuesto a aceptar. Pero al final se relajó y nos regaló unas caritas que nos enamoraron. Si a eso le sumas unos padres divertidos pues tienes una tarde 10!
Gracias chicos, ha sido un placer pasar esa tarde con vosotros.

